La génesis de ADERHAC se remonta al año 2002, cuando el Concejo Municipal del cantón de Mora nombró una Comisión Municipal de Asuntos Culturales, integrada por Gilberto Monge Pizarro, Jenny Chávez Álvarez, Javier Alpízar Villegas, José Luis Jiménez Crespo, René Aguilar Hidalgo y Javier Vargas Nieto. Dicha Comisión se planteó dos proyectos principales: a) construir en el centro de Ciudad Colón un bulevar que sirviera como espacio de promoción cultural y b) elaborar un plan para el desarrollo cultural del cantón de Mora.
El proyecto del bulevar fue presentado en 2003 a la Municipalidad de Mora, en donde recibió el respaldo del alcalde Alcides Araya Campos y de los regidores Jorge Jiménez Chacón, Marvin Rojas Jiménez y Juana Pizarro Vallejos. Ellos consideraron que el sitio ideal para construirlo era la calle al costado norte del templo católico de Ciudad Colón –desde el Mercado Municipal hasta el edificio que ocupaba la Municipalidad–. Con tal fin, ese tramo de vía pública fue cerrado en diciembre de 2003, pero la oposición de muchos vecinos retrasó el inicio de las obras. El Alcalde estuvo dudando si seguir adelante con el proyecto. Lo que finalmente lo decidió a arremeter con maquinaria pesada contra el asfalto de la céntrica calle fueron las palabras de un venerable vecino de la localidad, don José Antonio Camacho Chaves, quien le dijo: "¡Atrévase, hombre! ¿No ve que en este pueblo nunca pasa nada?" Fue así que, luego de un año de labores, el 19 de febrero de 2005 fue inauguradoel bulevar que hoy día lleva el nombre de Plaza de la Villa de Pacacua.
En marcha ya el proyecto de crear un espacio de promoción cultural, en agosto de 2004 la Comisión de Asuntos Culturales se abocó a la tarea de analizar dos borradores de un plan para el desarrollo cultural del cantón: el presentado a finales de 2003 por doña Jenny Chávez Álvarez, y el presentado a mediados de 2004 por don Luis Carlos Amador Brenes. Era importante el aporte de otros vecinos, así que la Comisión incluyó también en sus reuniones a Sergio Núñez González, Máximo Araya Sibaja, Adelaida Mata Solano, Rose Mary Sánchez Pérez, Humberto Marín Chavarría y Gerardo Monge Chavarría. Esta “comisión ampliada” llegó a la conclusión de que el cantón de Mora requería urgentemente una organización pro-cultural de carácter permanente, que apoyara los esfuerzos de la Comisión Municipal de Asuntos Culturales. Don Máximo Araya Sibaja, a quien se había encargado la elaboración de un documento básico que orientara la creación de esa organización, presentó a principios de noviembre de 2004 el documento “Propuesta para el establecimiento de una organización de promoción cultural en el cantón de Mora”.
Una vez analizado este documento, surgió la interrogante de cuál debía ser el carácter de la organización. Se oyeron varias propuestas y se consideró idónea la planteada por don René Aguilar Hidalgo de crear una asociación comunal específica para la promoción cultural, adscrita a la Dirección de Desarrollo de la Comunidad (DINADECO). Tan solo veintidós días tomó realizar todos los trámites y promocionar la idea en el cantón. Finalmente, el 27 de noviembre de 2004, 52 vecinos firmaron el acta constitutiva de la Asociación de Desarrollo Específica Pro Rescate Histórico, Arquitectónico y Cultural del Cantón de Mora (ADERHAC).
La primera tarea de ADERHAC fue buscar un edificio desde el cual promover la cultura. Se sugirió a las autoridades municipales ceder el que ocupaba la Municipalidad, con el argumento de que era de interés cultural y patrimonial, pues se había construido en 1936 para albergar la escuela Rogelio Fernández Güell, escuela primaria de Ciudad Colón que en 1963 fue trasladada a un nuevo plantel al costado sur de la plaza de deportes. Además, en sus terrenos se había levantado, en el siglo XIX, la Casa de la Enseñanza de la Villa de Pacacua. Las gestiones culminaron con éxito en febrero de 2005, cuando la Municipalidad de Mora se trasladó al edificio Funcadri, dejando a disposición de ADERHAC el edificio que ahora lleva el nombre de “Casa de la Enseñanza de la Villa de Pacacua”. En él inició sus funciones el Centro Cantonal de Cultura, bajo la dirección de ADERHAC y con la colaboración de la Municipalidad de Mora